La tierra de Israel y la religión judía han estado siempre unidas por algo tan milenario como es esta religión, sin embargo, en aquel momento los judíos por orden de Yahvé tuvieron que abandonar esa tierra para ir en busca de su tierra prometida, la cual no han encontrado aún. Pero la Historia tenía otros planes para el pueblo judío: su repartición por todo el mundo, un holocausto y casi destrucción… Por lo que se plantearon el hecho de volver a su punto de partida, Israel, que tras la Segunda Guerra Mundial todavía pertenecía a Gran Bretaña. De ahí que se creara el Mandato Británico de “un hogar nacional para el pueblo judío”. En 1947 las Naciones Unidas aprobó la partición de Palestina en dos estados, uno judío y otro árabe.
En 1948, sólo un año después de establecerse como país, comienzan las guerras árabe – israelí, en contra del plan de fronteras de la ONU para conseguir agua. Así van ganando guerras y conquistando territorios.
Actualmente Israel es un país muy rico y desarrollado, con un sistema parlamentario y sufragio universal, con capital y sede de gobierno en Jerusalén y su gran centro financiero en Tel Aviv.
Para tener más información y comprender mejor la visión de los judíos hacia Israel, entrevisté a Daniel El Hadad Moreno nacido en 1987, estudiante de 4º de Comunicación Audiovisual en la Facultad de Comunicación de Salamanca. ¿Por qué entrevisto a este chico? Pues porque es un judío sefardita por tradición sanguínea, es decir, que no es practicante como tal. Daniel reside en Tánger, Marruecos, allí es judío de cuarta generación, puesto que su bisabuelo llegó allí desde Checoslovaquia.

Daniel El Hadad Moreno: ” El pueblo judío desde siempre ha sido épico”
P_ ¿Qué significa para ti Israel como territorio, como país?
R _ Comenzó siendo un refugio para la gente que huía antes y después de la segunda Guerra Mundial. Eran personas totalmente integradas en sus países de origen pero después de esto no podían volver, sobre todo después del holocausto nazi. Había mucho desarraigo social. Muchos querrían cambiar, algunos se fueron a EE.UU. y para otros muchos el holocausto les sirvió para estar mucho más unidos.
Muchos, antes de la guerra no eran practicantes, pero después de ella algunos lo interpretaron como si hubiera sido una lección y quisieran recuperar sus orígenes y lo que ellos realmente eran; entonces quisieron irse a Israel. Hay que decir que les dieron la opción de irse a la Pampa en Argentina, pero la rechazaron. Y volvieron a Israel donde había un judaísmo más puro, más extremo, digamos más ortodoxo.
No sé por qué volver a Israel, de hecho en la Torá, Dios les dice que tienen que abandonar Israel para ir en busca de la tierra prometida. Ellos han vuelto al origen desde donde partieron para buscar la tierra prometida, que en realidad, no es esa, es sólo su tierra originaria, no la prometida.
P_ ¿Cómo consiguieron ese lugar para instalarse de forma que hasta la ONU los apoyase?
R _ Existe una asociación que se creó en aquel momento llamada Haganá, promovida por judíos americanos. Ellos querían que se volviese a repoblar Israel ya que no eran capaces de volver a Europa. A base de presión social y la llegada masiva de inmigrantes judíos a Palestina, que entonces era una colonia inglesa y se necesita un permiso de residencia para viajar allí. Llegaban barcos y barcos que los ingleses retenían y llevaban a esas personas a campos en Chipre porque no podían hacer frente a tanta cantidad de gente.
P_ ¿Y, de forma más personal, a ti qué te parece que ocuparan ese lugar que ya estaba ocupado por otros antes?
R _ Bueno, era un país poco poblado, semidesértico, aunque sí que estaba ya poblado por musulmanes. Pero ya había flujo inmigrante antes de la Segunda Guerra Mundial, aunque no era tan fuerte como lo fue tras ésta. ¿Qué como lo veo yo? Bueno, si yo hubiera estado en esa situación de no poder volver a mi tierra original – Alemania, Austria, Checoslovaquia – y que Palestina ya no podía seguir acaparando esas masas inmigrantes sin control…
También hay que tener en cuenta que cuando un país recibe mucha inmigración de un mismo tipo puede tener graves conductas racistas… Entonces, yo creo que era una buena opción crear un país a ese tipo de inmigración.
Ahora, si el lugar era el adecuado o no, Israel o la Pampa, pues no lo sé, no sé qué decirte…, creo que se ha derramado demasiada sangre por esa tierra, es un lugar místico y todo alrededor de ella también. Pero, por otra parte, han convertido un país pobre en un país muy rico, con una tecnología bestial: han conseguido plantar verduras en el desierto con el sistema gata a gota, que ya se ha exportado a España…
Entonces, pues no sé, no puedo tener una opinión muy concreta, por una parte no lo veo bien, porque expulsaron a gente, y lo siguen haciendo, cosa que veo muy mal, porque es una tierra “prestada”. Es un país muy pequeño con mucha población y rodeado por musulmanes que odian a los judíos a raíz de todo esto.
P_ Pero lo están haciendo todo a través de la guerra, y no creo que sea la forma puesto que les han metido ahí de alguna forma.
R _ Sí, pero es que a Israel le interesa tener guerra como a EE.UU. Ambos son países de inmigrantes y es una forma de cohesionarlos. En este tipo de países la guerra tiene un papel muy importante.
P_ Pero sin embargo, ya firmaron la paz con Egipto y Jordania…
R _ Sí, pero la situación que están viviendo con Irán es muy tensa. Los musulmanes odian a los judíos, y quizá con razón…
P_ Se han aferrado al hecho de pueblo como pueblo religioso, no como pueblo en sí porque siempre han estado repartidos.
R _ Sí, es un pueblo religioso en el sentido en el que llevan ligado el sentimiento de religión y pueblo a la vez, viene junto, esto es exclusivo del pueblo hebreo. El pueblo judío siempre ha sido épico en ese sentido.
P_ Según una encuesta de la Universidad de Tel Aviv el 58% de los judíos están de acuerdo con la devolución de los territorios ocupados, estos datos son de hace algunos años y se ha ido viendo un crecimiento en este pensamiento entre los pobladores de Israel…
R _ Bueno, primero aclarar lo que es un territorio ocupado y un territorio conquistado. Durante las sucesivas guerras con Egipto, Jordania e Irán han ido consiguiendo tierras y expandiendo el territorio israelita: eso es territorio conquistado, nadie los va a echar de ahí. De hecho la primera guerra y consiguiente expansión se libró para llegar a los Altos del Golán donde había agua, puesto que un país sin agua como era este no puede ser un país. Sin embargo, el territorio ocupado son zonas que los propios judíos mediante los kibuts van expandiéndose.
Los kibuts son colonias campestres en las que la población se autoabastece y se aísla del exterior. Eran los proyectos que se ponían en marcha cuando llegaban de Europa Central.
Este tipo de colonias son las que hay en los territorios ocupados. Y el gobierno de Israel se sirve de esta gente para agrandar su territorio. Digamos que los apoya desde lo oculto, les proporciona las máquinas para preparar el terreno y les protege de cualquier tipo de ataque exterior. De hecho, los kibuts están aislados de lo que tienen alrededor, sin embargo están conectados de alguna forma con Israel, a través de carretera, pista, como sea…
P_ ¿Y esta gente que vive ahí es la que está de acuerdo con la devolución de los territorios?
R _ No, esta gente no está de acuerdo con su devolución, se quedarían sin casa. Es el judío cosmopolita el que lo piensa, el judío de ciudad. Digamos que ellos lo ven como algo friki el hecho de vivir así, puesto que eso fue una etapa durante la invasión inmigrante después de la Segunda Guerra Mundial.
P_ ¿Qué solución se te ocurre para acabar con el miedo de que un país musulmán acabe con Israel?
R _ Sí, bueno el israelita vive siempre con miedo, por eso eligen mandatarios fuertes, aunque sean muy ortodoxos con la religión, porque tienen miedo de que si no es así, algún país árabe los invada. Yo, sinceramente, no viviría en Israel para vivir con miedo. Yo creo que ese miedo les une como pueblo.
Digamos que no es una lucha sólo por la patria, si no que es una lucha por las fronteras y por la integridad del país. No les interesa tener gente viviendo a su alrededor, porque tienen miedo, porque se quieren expandir…
Creo que por todo esto viven en una represión constante hacia los palestinos, nunca religiosa eso sí, a los judíos les da igual su religión, es una represión de someter a ese otro pueblo a ellos, a los judíos. Pero esto nunca va a acabar, siempre va a haber amenazas. Y yo creo que el país que tiene las de perder es Israel, porque aunque sea muy fuerte económica y militarmente, es un país muy pequeñito, que está en una zona árabe… Yo a veces pienso qué pinta un judío alemán rubio con sus pequitas en mitad del desierto, no pinta nada… Se engañan a ellos mismos, se quieren aferrar a una tierra que realmente no es suya.
Mi solución es que vuelvan a las fronteras originarias, no las de 1948, si no las que tuvieron después de las guerras como la de Yom Kippur, para poder tener acceso al agua, porque si no se van a morir… Y que cierren las fronteras, el muro ese que la gente dice: “¡Pero es que es un muro, no se puede hacer eso!” Yo creo que es tan bueno tanto para los judíos como para los otros.
Aquello es todo desierto, es decir, ese muro no va a tener población cerca, y si la hay es para el contrabando o para atentar. Yo en un país más tranquilo no lo veo bien, pero en este en el que la lucha está tan candente, lo veo casi necesario y bueno tanto para los israelitas como para los árabes. Es que ese país tiene que estar cerrado porque no quieren contacto con el exterior…
P_ Pero eso no se puede hacer, vivimos en un mundo sin fronteras, ¿no?
R _ Pero es que ya es un sitio cerrado y no va a dejar de serlo. Pero es que con el muro no va a cambiar nada que ya no exista. Ya hay pasos fronterizos con sus controles. Sirve simplemente para poner un límite a la expansión israelí. No va a cambiar nada porque si tú quieres pasar al país vecino, tienes que pasar por el paso fronterizo, ya no se puede ir por el desierto en plan nómada porque hay minas y ejércitos tanto de un país como del otro que no te dejarían pasar, es decir con el muro se delimitarían las fronteras y se aseguraría cierta tranquilidad.
” Y eso es Israel, un reducto de gente que solamente comparte la religión y que se han visto unidos, sobre todo, por lo que pasó en la Segunda Guerra Mundial”